Este fin de semana largo ha estado lleno de pequeños detalles que han hecho que mi deseo de descubrir China y de aprender mandarín vuelva a instalarse en mi cabeza.
El sábado después de cenar, convencí a mi hermana para ver una película china que me encanta:
Memorias de China. Siempre la había visto en versión original pero como a mi hermana no le apetecía leer subtítulos, la vimos en español.

Por otro lado, ayer, después de haberme pasado todo el día buscando info para aprender chino online, encendí la tele y dí con el programa
Pekín Express. Nunca lo había visto y creo que no es la primera edición. Los concursantes iban de pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad... eso es lo que me gustaría hacer si algún día pongo los pies en tierras chinas.
Y, lo último ha sido lo que me ha dicho hoy mi amiga Xiaonan. Hemos quedado (por fin! hacía más de seis meses que no nos veíamos!) y me ha dicho que en agosto del año que viene se iba con una amiga valenciana a Shanghai, Pekín y otras ciudades más pequeñas con la excusa de la Expo que se celebrará en Shanghai de mayo a octubre. Me ha invitado a ir con ellas!!! Oleole! De momento, empiezo a ahorrar y si para cuando vayan a comprar el billete tengo el dinero suficiente ahorrado, pues creo que me iré.
Money, money, money. Él tiene la última palabra. Esperemos que todo vaya bien!